Lo quiero desde mis entrañas. Lo necesito igual que a mi hígado, a mi cerebro, a mis ojos. Sin el se me rompen los huesos, se me derriten los pulmones y no puedo respirar... él me hace falta para vivir.

21 de junio de 2011

Y al final uno la rema con la vida propia y con la ajena.
Con gusto mas de una vez y con un peso enorme en otras ocasiones. Que lindo seria que te ayuden a remar no?