Lo quiero desde mis entrañas. Lo necesito igual que a mi hígado, a mi cerebro, a mis ojos. Sin el se me rompen los huesos, se me derriten los pulmones y no puedo respirar... él me hace falta para vivir.

19 de diciembre de 2010

Como si ella no pudiera creer que podia tener una relacion feliz, estaba todo el tiempo esperando el drama que la despertara de ese hermoso sueño, convencida de que en cualquier momento darian las doce y su vestido de princesa se convertiría en harapos. Por eso vivía alerta a cualquier señal de peligro; se volvío desonfiada y paranoica, pues temía que el la engañara o la dejara por otra. Él no le daba ningun motivo para que reaccionara así, sin embargo ella no podia estar segura nunca.
(...Prefiero pensar que la felicidad es de la buena)