Lo quiero desde mis entrañas. Lo necesito igual que a mi hígado, a mi cerebro, a mis ojos. Sin el se me rompen los huesos, se me derriten los pulmones y no puedo respirar... él me hace falta para vivir.

18 de noviembre de 2010

CUANDO REPETIMOS LO QUE NOS HACE MAL ES NUESTRO INTENTO POR REPARARLO. Es un intento porque aquello que fue no sea.