Lo quiero desde mis entrañas. Lo necesito igual que a mi hígado, a mi cerebro, a mis ojos. Sin el se me rompen los huesos, se me derriten los pulmones y no puedo respirar... él me hace falta para vivir.

30 de julio de 2010

BODAS Y FUNERALES

 (Pero) no hay que ir a las
bodas pensando en funerales, ni a los
funerales pensando en bodas.
Hay que aceptar la vida como es:
con su día y con su noche,
con su llanto y su sonrisa.
Con sus bodas y sus funerales.



HAY QUE CELEBRAR LAS BODAS CON MUCHAS SONRISAS Y UNA LÁGRIMA.
Y EN LOS FUNERALES, HAY QUE LLORAR CON MUCHAS LAGRIMAS Y UNA SONRISA.