Lo quiero desde mis entrañas. Lo necesito igual que a mi hígado, a mi cerebro, a mis ojos. Sin el se me rompen los huesos, se me derriten los pulmones y no puedo respirar... él me hace falta para vivir.

6 de agosto de 2011

Y hoy es cuando digo ¿Porque carajo las cosas me salen tan mal?
Y aunque para unos esto es una pequeña piedrita, para mi es una gran montaña. Dios la suerte creo que no está de mi lado.